Inteligencia colectiva

La clave para la gobernanza

Geoff Mulgan, Chief Executive Officer del National Endowment for Science, Technology and the Arts (NESTA), participó en el Workshop on the Future of Government, el pasado mes de marzo, donde compartió su visión sobre cómo las nuevas herramientas de inteligencia colectiva están cambiando la forma de diseñar leyes y hacerlas cumplir.

Los ejemplos de aplicaciones de inteligencia colectiva en nuevas herramientas para la gestión de políticas públicas son cada vez más numerosas. Por ejemplo, en India se ha desarrollado la tarjeta AADHAAR, un nuevo sistema de identificación que recoge los datos biométricos de todos los residentes del país. Se estima que en unos 10-20 años veremos la proliferación a nivel gubernamental de este tipo de infraestructuras que centralizan grandes cantidades de información de millones de personas. Esta información es valiosísima no solo a nivel de políticas públicas sino también comercial: el conocimiento por parte del gobierno y otros actores de información como nuestras huellas dactilares, geometría de la mano e incluso ADN permitirán el uso de esta para una gran cantidad de aplicaciones (con sus consiguientes dilemas ético-morales anteriormente repasados).

Otro ejemplo es la iniciativa estonia de ofrecer a ciudadanos de todos los países del mundo convertirse en e-residentes estonios simplemente dándose de alta en un sitio web. ¿Qué implica esto para el ámbito de la gobernanza global, la diplomacia, el estado-nación y las ideas de soberanía nacional? ¿O qué implicaría el hecho de que decenas de millones de personas pudieran hacerse e-ciudadanos de, por ejemplo, EE.UU., si allí decidieran lanzar la iniciativa?

Por último, y como proyecto a medio/largo plazo, cabe destacar el experimento chino de un nuevo sistema de crédito social. Este pretende ser un sistema que recoge cientos de datos sobre el comportamiento de las personas para asignar una “puntuación social” al ciudadano. Esta puntuación premia comportamientos como pagar multas de tráfico o tener un expediente criminal limpio y castiga otras como ser despedido de un empleo. Si bien las aplicaciones que se pueden dar a esta información son potencialmente útiles a la hora de elaborar expedientes que permitan entender mejor el comportamiento de las personas, es importante también tener en cuenta los posibles abusos de esta información por parte de empresas como aseguradoras y otras, además de la importantísima cuestión de la privacidad. Estas herramientas son, sin duda, armas de doble filo.

Los anteriores son solo algunos ejemplos de inteligencia colectiva que nos ayudan a pensar sobre la manera en que observamos, creamos modelos y empleamos nuestra creatividad para generar estructuras y procesos que mejoren nuestras vidas. A continuación algunos otros ejemplos que muestran cómo la tecnología bien empleada puede ser de grandísima utilidad para el ciudadano:

1. Los basados en un modelo real y vivo del mundo

  • Soluciones que permiten por ejemplo mapear distintas partes de las ciudades en función de su proclividad a incendios y así prevenir catástrofes y reducir ampliamente el trabajo de los bomberos

2. Basados en observación

  • Está el ejemplo de PetaJakarta, que integra datos generados por ciudadanos sobre inundaciones y mantiene un mapa actualizado de manera permanente con información granulada de la situación
  • También FixMyStreet, en que el ciudadano puede enviar notificaciones a las autoridades en cualquier momento señalando las partes de la ciudad que necesitan arreglos

3. Como las anteriores, hay cientos de iniciativas que se basan en la memoria, en la empatía, en la coordinación motriz, la creatividad, el juicio, y la inteligencia colectiva.

Uno de los objetivos implícitos de todas estas iniciativas y aplicaciones es pasar de un modelo de pensamiento lineal acerca de las soluciones colectivas que podemos plantear y las maneras en que podemos colaborar con nuestros gobiernos, al llamado modelo de pensamiento en “loop” o “loop thinking”, que consiste en tres “loops” o acciones: el primero, adaptar nuestras ideas y acciones dentro del mismo marco de pensamiento que venimos empleando; el segundo, crear nuevas categorías y modelos con los que pensar sobre estos problemas y soluciones; el tercero, repensar cómo pensamos y planteamos soluciones para llegar a paradigmas de decisión más eficientes.

Estas soluciones y modelos de pensamiento se combinan e integran con nuevos usos de la tecnología para contribuir a mejorar nuestras sociedades. Un ejemplo de este ensamblaje de conocimiento es el proyecto de la NASA “Planetary Skin Institute”, que centraliza datos sobre el estado de la ecología a nivel global. Estos datos, subidos por miles ciudadanos de manera orgánica, son la base de sofisticados modelos de cambio climático que se traducen en políticas concretas. Existen también aplicaciones genéticas, aplicaciones que ayudan a detectar brotes o brotes potenciales de ciertas enfermedades o pandemias, etc.

Visto el estado de los avances en inteligencia colectiva en el ámbito privado, cabe hacerse la pregunta: ¿cómo pueden los gobiernos elaborar o o sacar nuevas ideas e implementarlas para el bien común? El ponente propone siete pasos y consejos:

  1. Generación de ideas 
  • Emplear o tomar ideas de organizaciones como NESTA
  • Instalar equipos y laboratorios de innovación dentro de los ministerios
  • Fomentar y primar la innovación dentro del funcionariado

2. Probar las ideas

  • Colaboraciones entre el gobierno y organizaciones como NESTA o los reguladores de los bancos. Los bancos, por ejemplo, pueden proporcionar datos no confidenciales al gobierno para que pueda tomar decisiones mejor informadas

3. Analizar las pruebas

  • a. En Reino Unido existen todo tipo de organizaciones que proveen de información de toda índole al gobierno
  • b. Crear / seguir un lenguaje común para describir estándares de pruebas

4. Hacer crecer las iniciativas

  • Ej. Bonos de impacto social
  • Conectar buenas ideas entre ellas y con el mayor número de usuarios. Ejemplos: Citymart, empezó en España y ahora está presente en NYC; GoodSAM, otro proyecto de NESTA, ha creado un sistema que conecta personas con conocimientos de primeros auxilios con personas necesitadas en cualquier momento en cualquier lugar de las ciudades. Cuando los servicios médicos son informados de un caso, activan GoodSAM y alguien puede socorrer al paciente en esos valiosísimos minutos previos a la llegada de los servicios médicos. Es un proyecto que ha escalado a nivel mundial

5. Involucrar al público

  • Mecanismo con potencial de incremental la representación / fortalecer democracia / democracia digital
  • Programas como D-Cent de la Comisión Europea, o Decide Madrid. Sin embargo, es importante tener en cuenta que en estas iniciativas no está participando más que el ~1% de la población, cuestionando su representatividad, y que muchas de estas cuestiones que se plantean no merecen ser decididas mediante un voto afirmativo/negativo— plebiscitario—sino que merecen mayor debate por actores bien informados
  • Muchas otras iniciativas similares: Paris Budget Participatif, o la ciudad de Estocolmo usando Minecraft para reconstruir la ciudad

6. Asegurar que los gobiernos disponen de las personas con las capacidades adecuadas para cada ocupación

  • La OECD está llevando a cabo un proyecto que busca realizar este emparejamiento

7. Conectar a los pioneros, a los generadores de estas ideas, con los gobiernos

En conclusión, estos proyectos, además de ser beneficiosos para la sociedad, cumplen en muchos caso la función de incluir a los ciudadanos en procesos de toma de decisión. Podría argumentarse que estamos en plena transición de un modelo de democracia representativa a uno de democracia directa, o a una democracia híbrida entre ambos. Es importante, no obstante, ser conocedores de los pros y los contras de este modelo.

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